El concepto de "ciudadano" puede ser un tema difícil de hablar, ya que es algo que varía según el lugar en el que vivimos. En términos generales, un ciudadano es una persona con derecho a obtener los beneficios de la ciudadanía, como el voto, la seguridad social, derecho a la educación, derecho a la familia, derecho a la seguridad, derecho a la libre expresión y otros beneficios y/o derechos similares.
Un ciudadano también puede definirse como una persona comprometida con el bienestar de la comunidad a la que pertenece. Un ciudadano es una persona que tiene una perspectiva global sobre los problemas de su comunidad y busca soluciones de manera activa. Un claro ejemplo es lo que nosotros somos y buscamos al estar cursando esta carrera y querer ser maestros; el hacer que nuestros estudiantes sean capaces de solucionar-afrontar los problemas que ocurren en su sociedad, esto significa que los buenos ciudadanos se mantienen al tanto de los problemas de su comunidad, participan en la discusión y en la búsqueda de soluciones, permitiendo sentirse parte de algo, e involucrados en los proyectos que mejoran sus comunidades.
Ser un buen ciudadano no es algo que se pueda conseguir de la noche a la mañana, de un día a otro o cosa de años, sino que requiere dedicación y compromiso. Los buenos ciudadanos tienen la responsabilidad de hacer cumplir las leyes que establece la ciudad, el país y hasta en la familia a la que pertenecen, de igual forma respetar a los demás, sin importar los ideales que cada persona tiene de diferentes temas, se trata de mejorar la sociedad en la que vivimos y contribuir a la solución de problemas.
Los ciudadanos también deben tener en cuenta los efectos a largo plazo de sus decisiones y actuar de acuerdo con las normas sociales y legales que están establecidas.
Algo que me parece de lo más extraño es que cuando queremos hablar de un buen ciudadano ¿entraría el ser amable con las personas? Por ejemplo, el ser atento con las personas mayores, dar el paso a una persona mientras tu vas manejando o el simple hecho de saludar a tus vecinos por las mañanas. Considero que estas pequeñas acciones hacen el cambio en la comunidad.
La educación ayuda a los ciudadanos a adquirir conocimientos fundamentales sobre la historia y los valores de su comunidad, los derechos humanos a los que pertenece cada persona, las obligaciones, la economía y por supuesto el gobierno.
El ciudadano que deberíamos formar los docentes debe de tener como objetivo prepararlos para la vida, con la confianza y el conocimiento para hacer frente a los cambios en el entorno y para trabajar con los demás en la construcción de un mundo mejor. Esto se logra mediante el compromiso con una educación de calidad basada en la búsqueda de la verdad.
Pero bueno no podría terminar mi concepto de ciudadano sin antes mencionar el origen de la palabra “ciudadano”, y es que antes de estar en la universidad en una clase en la preparatoria un maestro me había mencionado que el concepto nació en Atenas Grecia, después en otra ocasión se mencionó que habían sido los griegos los que pusieron en juego el nacimiento de “ciudadano”. Como bien señala Dube (2003) dijo “conviene tener presente que no hay una sola ciudadanía; ésta cambia según las épocas, los países, las tradiciones, y sobre todo, no es homogénea y abarca varias dimensiones más o menos contradictorias entre sí”. Con lo que estoy de acuerdo ya que el concepto de ciudadano se transforma y evoluciona según el país, las personas y las circunstancias del presente.
En este caso me remontaré a Atenas. Esto se remonta al siglo VII a.C., cuando el concepto de ciudadano fue introducido por primera vez en el Imperio ateniense.
En Atenas, era un privilegio ser un ciudadano, ya que sólo aquellas personas que eran nacidas localmente y estuvieran inscritas en la lista de ciudadanos, podían votar y participar en la vida política de la ciudad. Con el paso de los siglos, el concepto de ciudadanía fue adoptado por otras civilizaciones como el Imperio Romano, evolucionando en algo más que un tema de conexión territorial entre una persona y el Estado pasando a significar una forma de identificar a aquellas personas que tenían una serie de derechos y deberes civiles bajo la ley. Esto fue ampliamente extendido durante la Ilustración y las revoluciones liberales del siglo XVIII.
Finalizo con la siguiente frase:
“El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en buen ciudadano”. (Platón, 427 a.C.).
Referencias bibliográficas
Dubet, F. (2003). Mutaciones cruzadas: la ciudadanía y la escuela”, En Benedicto, J. y M. Morán (coord.), Aprendiendo a ser ciudadanos. Experiencias sociales y construcción de la ciudadanía entre los jóvenes, Instituto de la Juventud.
IMF. Blog Corporativo. (s.f.). Las mejores 15 frases sobre educación. “El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en buen ciudadano”.
Rodriguez Adrados, F. (1988). La democracia ateniense. Madrid: Alianza.
